viernes, 27 de julio de 2007

Venezuela: Patriotismo vs. Identidad. (Parte II)



Nuestra identidad enfrentada al patriotismo.

¿Y no es acaso subordinar lo que quedaba de nuestra auténtica identidad a las ideas europeas libertar esta colonia para convertirla en República?

¿Y de donde viene la inspiración de Bolívar?: De los pensadores franceses de la “ilustración”.

Lo que presupone que “eso” es ser civilizado; Lo que automáticamente subestima nuestra identidad, nuestros “pensamientos y pensadores”, nuestras formas de organización, nuestros saberes y lo que quedaba de nuestra cultura. Lo que nos subordina automáticamente a sus esquemas, formas y métodos. Nos libertamos del dominio político Español, pero nunca del coloniaje psicológico Europeo.

Más terrible que el sometimiento a otras soberanías es el sometimiento psicológico, pues de este es más difícil liberarse.

¿Y que mayor subordinación a Europa que el mismo nombre de Venezuela?; o un despectivo de Venecia o su diminutivo en el mejor de los casos, según la versión oficial. Venecita o Venezucha igual nos subordina.

Simón Bolívar y sus “patriotas” tuvieron que salir huyendo en 1814 del bravo pueblo venezolano: de los negros, los pardos, los mulatos, los zambos; de todos aquellos que sintieron, muy acertadamente en lo más profundo de sus instintos, que esa abstracta “patria” de sus explotadores de siempre no tenía nada que ver con ellos.

En la rebelión popular de 1814, en ese año terrible de revuelta social que puso a temblar tanto a blancos mantuanos como españoles y canarios, el pueblo venezolano obtuvo su primer triunfo pero también una terrible derrota, pues fue precisamente el colonialismo psicológico lo que les impidió organizar nuevas formas de producción que rompieran con los esquemas esclavistas europeos; Y al no disponer de esclavos como mano de obra, pues ellos antes lo eran, y al querer ser ahora “señoritos” etc…

Los españoles tuvieron que enviar a Pablo Morillo para ver si lograba poner “orden” en esta revuelta.

La independencia de Venezuela solo fue posible cuando, además de una patria abstracta, Bolívar regresa con renovadas ideas de una Libertad concreta, una libertad que enseguida experimentan los venezolanos y los impulsa a libertar cinco naciones…



Los llaneros de Páez son los mismos que antes habían luchado con Boves. Y tanto cuando luchaban con Páez como cuando lo hicieron con Boves usaron la misma simbología, como muestra de su identidad: Banderas negras y plumas negras de zamuro, para representar que ellos eran los negros y los pardos.



Bolívar no solo adopta muchas de las prácticas libertarias del ejército de Boves, sino que también adopta la simbología:

“Bolívar estaba decidido a efectuar la Independencia de la patria a cualquier costo. Reúne a su alrededor a todo el pueblo venezolano. Impone la igualdad de clase en sus filas. Enaltece a los negros que, como Pedro Camejo, merecían el título de héroes. Elimina las cortesías y los aristócratas innecesarios de la dirigencia nacional.


Por eso el mismo Warwell describe al Bolívar de aquella época con pinceladas que destacan la realidad del momento. Es en todo un verdadero jefe de estructura democrática. Detrás de aquel recio guerrero quien hubiese podido reconocer al hombre acostumbrado a la buena vida, a los salones dorados, a los mimos de una sociedad de la cual era su exponente más destacado “El equipo de Bolivar respondía perfectamente a los escasos recursos del ejercito patriota. Llevaba un casco de dragón raso, vestía una blusa de paño azul, con alamares rojos y tres filas de botones dorados. Empuñaba una lanza ligera, con una banderola negra, en la que se veían bordados una calavera y unos huesos en corva, con esta divisa: MUERTE O LIBERTAD.””. Juan Uslar Pietri. “Historia de la rebelión popular de 1814” y Capitan Warwell, “Memorias de un oficial de la legión Británica”.

Solo mediante una libertad concreta y no con una patria abstracta fue que se hizo posible nuestra independencia.

Pero nos independizamos para que luego se traicionase a Bolívar y regresásemos nuestros pasos de vuelta a la abstracción. Se fractura la gran Colombia para la satisfacción de la oligarquía y sus intereses: su patria chica, las ganancias.

Así nace Venezuela, más que de la libertad, de la traición, la ambición y el egoísmo. El vil egoísmo que triunfa una y otra vez.

Después de tanta lucha y resistencia por defender nuestra identidad, finalmente quedamos para ser eso: un subordinado diminutivo de Venecia, al que se nos obliga honrar y defender para la satisfacción de los intereses de la oligarquía.

Según otra versión, que me parece por mucho preferible y me gustaría que fuese la verdadera, el nombre de Venezuela es realmente de origen indígena y quiere decir: Agua Grande.(para mas informacion)

De ser cierta esta versión, defender nuestras etnias es defender Venezuela; es defender nuestra verdadera identidad.

Hace quinientos años no estuvimos allí, no pudimos hacer nada para impedir que se borrara nuestra identidad y que nos importaran patriotismo y repúblicas, sin embargo hoy si estamos presentes.

Se están borrando poco a poco lo que queda de nuestras raíces, de nuestras etnias, de nuestra identidad. A los Wayuu y los Barí se les está arrebatando sus tierras y su cultura.

Si bien con el argumento de la “libertad de culto” no deberíamos incomodarnos por la presencia de Evangélicos en estas comunidades, por lo menos debería llamarnos la atención que están continuando la labor “civilizadora” iniciada hace quinientos años.

A los “evangelizados” no se les permite continuar con sus practicas ancestrales, les queda prohibido el chamanismo, les es borrada su cultura y su identidad.

Un evangelio similar es el que pretende pintarlos de amarillo, azul y rojo, borrándoles su identidad, imponiéndoles una cultura que no es la suya, unas prácticas que no son las suyas, unos modos, unas maneras, una patria: Subestimándolos una vez más con nuestras pretensiones “civilizadoras”, tratándolos como subnormales, como subhumanos, sin la más mínima muestra de respeto, si acaso con la piedad que se siente por un animalito.

Evangelizarlos con “patria” es creer que se avanza en la revolución porque ahora cantan el himno en sus respectivos idiomas, cuando quizás nosotros somos los que deberíamos adoptar elementos de su cultura, no al revés. Pero eso naturalmente requeriría de cierta humildad de nuestra parte.

Colonizándolos es en lo que andamos. Estamos borrando nuestra propia identidad por un concepto de patria abstracto que además nos fue impuesto por Europa.

La patria se enfrenta a la identidad cuando se pretende arrebatar sus tierras para favorecer a las industrias del carbón y se les acusa de secesionistas, cuando ellos tienen quinientos años resistiendo, nosotros somos los invasores que pretendemos robar sus tierras para favorecer la patria chica de algún empresario y contaminar un poco más las aguas.

Los verdaderos secesionistas, la burguesía Zuliana, con aún mayor prisa les arrebataría sus tierras y se las regalaría a las industrias del carbón.

Un fervor patriótico abstracto no puede llevarnos a confundir las luchas y perder la perspectiva.

Es terrible como una lucha que debería ser DE los Chavistas ha sido levantada por ciertos sectores de la “izquierda” como una lucha CONTRA los Chavistas.



Es terrible pues algunas de esas etnias son más chavistas que Chávez, su identidad es nuestra identidad, sus luchas son nuestras luchas.

Con Alí Primera reitero que la patria es el hombre.

Pero si la patria es esa abstracción importada de Europa, está completamente reñida con nuestra identidad y con la humanidad.

Prefiero la Venezuela del “Agua Grande” a la de la “Venecia chica”