miércoles, 18 de julio de 2007

Capitalismo, un modelo agotado



El capitalismo encierra en su seno una serie de contradicciones que lo convierten no solo en un sistema destructivo y explotador, sino también en un sistema insostenible. Su único sostén lo halla en el fusil, las leyes y el Estado, requieren ejércitos, policías y cárceles para sostener un orden insostenible naturalmente, basado en la explotación de unos hombres que están dispuestos a liberarse. Carlos Marx analizó muy bien estas contradicciones y mediante el materialismo dialéctico demuestra como el capitalismo viene preñado de socialismo. Teniendo que la contradicción fundamental del capitalismo es la que existe entre el carácter cada vez más social de las fuerzas productivas y la propiedad privada capitalista de los medios de producción.

Los medios de producción en fábricas y talleres, “no pueden ser puestos en acción por un individuo aislado: requieren del concurso de un gran numero de trabajadores y el producto obtenido es el fruto del trabajo colectivo de todos ellos”. Entonces, a medida que se desarrolla la industria y el capitalismo, la producción tiene un carácter cada vez más social, pues involucra a un mayor numero de trabajadores y eventualmente hasta a diversas empresas y ramas industriales, dando como resultado que todo lo que se produce en la sociedad industrial es fruto del trabajo colectivo. “Sin embargo quien se apropia de la mayor parte de este fruto no son los trabajadores, sino que es el propietario de los medios de producción: el capitalista.



A medida que se desarrolla el capitalismo, la contradicción entre el carácter social de la producción y la forma privada de apropiación capitalista se va agudizando, y ha sido justamente esta contradicción la que ha servido de mayor impulso al desarrollo del capitalismo en sus primeras etapas. El Capitalista movido por el afán de ganancia, al reunir bajo su mando a un cierto número de trabajadores, estimuló enormemente las fuerzas productivas: primero especializando al máximo a los trabajadores; después, introduciendo la maquina.

Este desarrollo, impulsado por la competencia capitalista, implica, en una primera etapa, la desaparición de los pequeños productores independientes, y luego, la desaparición de los capitalistas más débiles, concentrándose la producción en un numero cada vez mas restringido de personas, las que por ser dueñas de los medios de producción disponen también de la mayor parte de la riqueza social obtenida a través de ellos”. Sin embargo los productores de esta riqueza se empobrecen cada vez más a causa de este robo del que son objeto. “En un determinado momento del desarrollo del capitalismo, esto choca con la forma cada vez más social en que se produce esta riqueza y la necesidad de que esta se reparta en beneficio de toda la sociedad.



Al desarrollarse la contradicción fundamental del sistema capitalista se van generando a la vez las condiciones materiales y sociales que permiten su superación,” así como otras contradicciones que se desprenden de la fundamental y que precipitan este proceso.



Como la contradicción entre la producción y el consumo, la cual tiene dos aspectos:

1) La contradicción entre el volumen de la producción y las posibilidades de consumo de la población “En la sociedad capitalista se produce un exceso de productos que no se consumen porque ellos han rebasado la capacidad de compra de la población. Los productos se acumulan y baja su precio por la menor demanda, lo cual tiende a ocasionar crisis periódicas de sobreproducción” que pueden llevar a la quiebra a algunos capitalistas. “Para evitar que los precios se vengan al suelo, los capitalistas se lanzan desesperadamente a destruir las mercancías elaboradas, a quemar los productos, a paralizar la producción, a cerrar las fabricas, es decir, a destruir las fuerzas productivas, ocasionando el paro forzoso, el hambre y la miseria. Y todo ello no porque escaseen las mercancías, sino precisamente porque se han producido en exceso, sin planificación. Pero como el capitalismo no puede soportar estas crisis periódicas, ya que ellas lo van debilitando cada vez mas, busca diferentes formas de superarlas. Una de ellas es la búsqueda de mercados externos que les permitan a los capitalistas de un país vender en otros países el excedente de producción que no puede circular en el mercado interno de su propio país. Otra es el desarrollo de la industria de la guerra. Ella permite, por una parte, absorber una gran cantidad de mano de obra y de excedente, y por otra, crea las condiciones materiales que les permiten a los capitalistas asegurarse por la fuerza los mercados externos” y sus recursos naturales.

2) La contradicción entre el tipo de productos que se fabrican y las necesidades de los consumidores. “La producción se desarrolla no en aquellos sectores donde los productos son más necesarios y urgentes para la inmensa mayoría de la población, sino en aquellas donde los capitalistas pueden obtener mas ganancias. De esta forma se deforma la producción: se producen artículos de lujo que sólo pueden comprar las capas mas acomodadas de la población, mientras el resto carece de los productos más necesarios.”



Todo esto genera una contradicción entre el proletariado y la burguesía. Pues “El aumento de la productividad del trabajo y el aumento de la riqueza acumulada no han generado un aumento del bienestar general ni un aumento del tiempo libre para los productores directos de esta riqueza. La introducción de las maquinas en la industria no tuvo por finalidad la liberación del trabajador, sino el aumento de su explotación; en lugar de disminuir la jornada de trabajo, esta tendió a aumentar. Sólo la lucha organizada de los trabajadores fue logrando reducirla a la jornada de ocho horas que hoy existe.”



Durante el desarrollo del capitalismo la clase obrera crece y va concentrándose en zonas industriales, lo que facilita la identificación de los obreros como una clase social explotada, sometidos a un trabajo mecánico, esclavizante y agotador que no les permite realizarse como individuos y cuya única salida es la vía revolucionaria.
“Así, el desarrollo de la gran industria socava bajo los pies de la burguesía las bases sobre las que ésta produce y se apropia de lo producido. La burguesía produce, ante todo, sus propios sepultureros. Su hundimiento y la victoria del proletariado son igualmente inevitables”. Carlos Marx. “Manifiesto Comunista”

Otra contradicción del sistema capitalista, es la contradicción entre la organización de la producción dentro de la fabrica y la anarquía de la producción en el seno de la sociedad.



“Al interior de las fabricas, algunos capitalistas, movidos por la competencia, introducen todo tipo de medidas y adelantos técnicos que permitan utilizar completamente las materias primas y estrujar la mayor cantidad de trabajo en el menor tiempo posible a los obreros. Estos capitalistas consiguen así su objetivo de obtener mayores ganancias que sus competidores produciendo a costos menores y pagando iguales o menores salarios que ellos. El resultado social de esta organización y control estricto dentro de la fábrica es un aumento generalizado de la producción, ya que todos los capitalistas terminan introduciendo estos adelantos. Sin embargo, como a nivel social no existe ningún control ni organización de la producción, rige la ley ciega de la oferta y la demanda. Ella hace variar los precios de los productos a espaldas de los capitalistas y pueden echar por tierra, en cualquier momento, las ganancias que los capitalistas individuales se han esmerado tanto en lograr. Así, por las leyes del azar que nadie controla, unos pocos capitalistas pueden obtener grandes ganancias mientras los otros se arruinan.

La necesidad de planificar la producción social se plantea, entonces, como una necesidad para la propia clase capitalista, que se ve obligada a tomar en cuenta este carácter social de las fuerzas productivas. Los capitalistas tratan de afrontar esta anarquía de la producción social, en el grado que ello es posible, dentro de los marcos del sistema capitalista.”
Primero los grandes capitalistas se organizan en trust, para fijar cuotas de producción y precios, estos logran una cierta regulación de la producción, que se desmorona a la primera mala racha de los negocios, pues cada capitalista vela por sus intereses. Luego los capitalistas se ven obligados a dar un paso mas en la socialización de cada rama, al convertirse cada una en sociedad anónima, donde no solo los grandes capitalistas se asocian, sino que la mayoría de ellos se encuentran agrupados lo que facilita la planificación de la producción.

Finalmente esta misma dinámica, fundamentada en el hecho de que la producción de cualquier artículo involucra a varias ramas, obliga a los capitalistas a avanzar aun más en la socialización y hacer uso del Estado para orientar al conjunto de la economía. “Sin embargo la propiedad privada hace que cada capitalista decida finalmente de acuerdo a sus propios intereses, pasando por encima de las políticas económicas de conjunto. En todo caso, a pesar de estos limites y del hecho de que quien se beneficia es la minoría capitalista, esto permite a la mayoría vislumbrar la solución: Que la sociedad entera tome posesión de los medios de producción” (a través del Estado dicen los socialistas autoritarios, nosotros los libertarios proponemos que lo haga directamente y no a través de ninguna estructura rígida basada en la dominación), para hacerlos producir de acuerdo a una planificación y organización de la producción, que los anarquistas sostenemos que debe ser autogestionaria y sustentada desde las bases (y no desde algún buró central de las elites como proponen los estatistas); una planificación y organización de la producción que partan y estén en función de las necesidades de la colectividad para el beneficio del individuo y de la sociedad entera.



Nota: Las comillas son de un pequeño folleto de Marta Harnecker, sobre socialismo y capitalismo, editado durante el gobierno de Salvador Allende para la concientización del pueblo chileno.