viernes, 2 de marzo de 2007

ANARQUISMO A LA VENEZOLANA


El anarquismo nunca tuvo organizaciones en Venezuela ni influencia en ningún movimiento social del país. Sus planteamientos han sido desconocidos en la masa popular y, en general, entre los intelectuales.

Se pueden hallar huellas de presencia de anarquistas y de las ideas libertarias, en general, quizá en muchas épocas y en varios autores pero son, en su mayor parte, intrascendentes desde todo punto de vista.

Académicamente, el anarquismo fue introducido en la Universidad Central de Venezuela (UCV) por el profesor Ruperto Arrocha con el cual colaboraron desde afuera algunas personas vinculadas al pensamiento anarquista europeo.

En 1977 se organizaron los seminarios sobre anarquismo en la escuela de Filosofía de la UCV en los cuales participaron diversos expositores, entre ellos, Ángel J. Cappelletti, escritor de varias obras de filosofía y anarquismo.

En 1984 se logró establecer un vínculo orgánico entre anarquistas y/o libertarios denominado “Colectivo Autogestionario Libertario (CAL)”, el cual se mantuvo durante un cierto tiempo pero sin mayor trascendencia. Se inició la publicación de “El Libertario” como expresión de las tendencias libertarias caraqueñas.

El CAL se disolvió por desacuerdos sobre la cuestión guevarista. Por curiosidades de la dialéctica los que en ese momento defendían a capa y espada al régimen de La Habana hoy se presentan como furibundos anticastristas. El grupúsculo proguevarista editaba unas hojitas mimeografiadas engrapadas que denominaban “Correo A” cuya circulación se restringía a los pasillos de la Universidad Central.

Mucha gente pasó por los grupos informales anarquistas con sus visiones propias pero siempre hubo una falta de sintonía con las realidades del país y con las de la izquierda venezolana en general.

El anarquismo siempre fue una planta exótica en el vergel venezolano, regada con líquidos de toda procedencia menos nativa.

A principios de la década de los 90 unos jóvenes animados por el punk se echaron al hombro la posibilidad de abrir camino al pensamiento libertario en Venezuela.

Ese nuevo grupo se denominó “Comité de Relaciones Anarquistas (CRA)” con lo cual buscaba atraer a todas las personas interesadas en el tema. Se comenzó a editar de nuevo “El Libertario” donde se fueron publicando textos desde los cuales se opinaba sobre los acontecimientos nacionales e internacionales, así como sobre temas ideológicos, pero sin mayores resonancias ni prácticas ni teóricas.

El grupúsculo proguevarista que se ha mencionado antes se escindió y su integrante más relacionado con la praxis libertaria se distanció para desarrollar tareas de inserción en el medio indígena.

Durante la década de los 80 surgió la figura paradigmática del diputado Salom Mesa. Había sido un curtido sindicalista y miembro del partido Acción Democrática. Se dedicó a propagar, en la medida de sus posibilidades, “el comunismo libertario” y publicó tres libros autobiográficos en los cuales señalaba que sus vínculos con el anarcosindicalismo venían de los años 40. Mesa fue una persona dada a la acción directa, padeció cárceles y persecuciones. Tuvo profunda amistad con anarquistas españoles de acción directa que, refugiados en Venezuela, combatieron la dictadura (1948-1958) de Marcos Pérez Jiménez como integrantes de las células de Acción Democrática. Murió en 1991.

También hubo activistas cercanos a las ideas libertarias en otras agrupaciones políticas venezolanas de la segunda mitad del siglo pasado. En el Partido Comunista y en el MIR; y en el Partido de la Revolución Venezolana (PRV), cuya cabeza visible fue el guerrillero Douglas Bravo. Asimismo, en las FALN (Fuerzas Armadas de Liberación Nacional) hubo cuadros identificados con la perspectiva ácrata.

Pero, en general, el anarquismo en Venezuela no ha producido estructuras orgánicas ni teoría alguna. Decir lo contrario es engañarse.

Con el arribo de la Revolución Bolivariana las personas que dicen profesar ideas libertarias se han ubicado en sectores distintos de acuerdo a sus enfoques particulares; unas se oponen al chavismo y otras lo apoyan. El grupúsuclo “CRA”, por ejemplo, descolla en su animadversión hacia el proceso bolivariano lo que lo ha conducido a identificarse con el discurso genérico de la derecha venezolana aunque no haya sido ese su propósito inicial; en tanto que otros grupos e individualidades son más heterodoxos y analizan la Revolución Bolivariana desde una perspectiva menos dogmática. Entre estos últimos están el “Proyecto Acracia”; el “Frente de Acciones Libertarias (FAL)”; el “Teseracto Anarquista Bolivariano ‘Salom Mesa’ ” y otros, pero se trata de grupos de opinión y propaganda cuyo trabajo político es muy local.
Asimismo hay individuos ácratas –o que se manifiestan como tales- inmersos en los círculos bolivarianos, en el movimiento cooperativo, en algunas experiencias sindicales, en algunos experimentos autogestionarios pero sin mayores vínculos entre sí.

En realidad, entre los “anarquistas venezolanos” ha prevalecido mucho el personalismo incluso entre aquéllos que dicen ser antiindividualistas, paradoja de paradojas. Aparte de que el elemento extranjero residenciado en el país no se vinculó nunca a la cultura popular venezolana manteniéndose en una burbuja europeísta en un medio de clase media.

A decir verdad, en el discurso y en muchos aspectos de la praxis bolivariana hay contenidos –no todos- que pueden ser asumidos abiertamente por los libertarios; no así en las derechas venezolanas actuales donde impera la ideología neoliberal en todos sus matices y, además, subsiste un sector ideológica y socialmente atrasado y proimperialista.

Quizá el sector más libertario de la derecha venezolana lo encabece Domingo Alberto Rangel Mantilla, hijo del viejo Domingo Alberto Rangel, fundador del MIR de 1960; a sí mismos se denominan “Liberales libertarios” y propugnan un “capitalismo popular”.

Quizá el futuro del anarquismo en Venezuela sea el de influir en las organizaciones y movimientos sociales en el sentido de propagar la acción directa y la organización no jerárquica de las luchas y de los logros conquistados; pero en tanto movimiento específico no se perfila, por ahora, nada concreto. Aunque es recomendable no predecir el futuro.-

Floreal Castilla.-
Venezuela, 1 de Marzo de 2007.-

Tomado de: Iniciativa Comunista Libertaria

4 comentarios:

LA ANTORCHA dijo...

www.resistenciademencial.blogspot.com

javi dijo...

buena reseña. saludos revolucionarios.

Alberto Figuer dijo...

Saludos, debo decir que me gusta esta página. Y por otra parte, yo estoy buscando personas para formar parte de una comunidad que tiene la intención de albergar a personas con ideales izquierdista para poder así, compartir ideas, informaciones y comentarios sobre estos temas. La dirección es, pensamientolibre.ning.com/group/movimientoizquierdistarevolucionario

anti hipocritas! dijo...

el llamado "liberalismo libertario" o libertarianismo no tiene nada de anarquista solo es un neoliberalismo vendido como 'antisistema" para engañar a tontos sin formacion politica.
en estados unidos por ejemplo existe un llamado partido "libertario" fundado por la gente del ala mas derechista y ultracapitalista del partido republicano como ron paul y que fue y es apoyado por cineastas multimillonarios como el fallecido cineasta aaron russo(quien tambien fue derechista republicano) para que el gobierno no les cobrara impuestos o por conspiranoicos fanaticos de las armas y sionistas como alex jones.

por otro lado me molesta que el cerdo o cerda intelectualillo de internet menosprecie tanto el valor de los pocos que han intentado difundir las ideas acratas en venezuela. sobretodo del periodico el libertario que ha sido el unico medio que desde los sectores mas anticapitalistas y ligados al cambio a criticado desde el principio al gobierno chavista(no como los de marea socialista y el partido socialismo y libertad que se montaron en el tren de la oposicion hasta hace muy poco tiempo) aunque tampoco estoy de acuerdo en todo con los pavos del libertario pues han tenido y siguen teniendo cagadas monumentales si hay que reconocerles que por lo menos han sido consecuentes con las ideas.