lunes, 20 de julio de 2009

Despertarse en medio de la revolución






“A las cuatro de la madrugada del 19 de julio de 1936 vio cómo se alzaban las primeras barricadas y oyó las cientos de sirenas fabriles que avisaban de la sublevación militar. Después vinieron los disparos, los cláxones que rimaban “CNT, CNT, CNT”, el asalto de una iglesia y las primeras quemas de dinero. Como un torrente desbordado la revolución se ponía en marcha. En su cauce se encontraba el quinceañero Diego Camacho que al caer le noche de ese día, en plena fiesta revolucionaria, se durmió plácidamente. Cuando despertó pudo contemplar la metamorfosis revolucionaria. No sólo en los medios de producción inmediatamente controlados por los comités de fábricas, o en una ciudad dominada por múltiples barricadas, sino en la mentalidad de la gente. Pocos días después pertenecía al grupo anarquista “Orto” y era uno de los miles de barceloneses que construían una nueva sociedad.”



Tomado de la introducción que hace José Luis Gutiérrez Molina al Libro de Abel Paz (Diego Camacho) “Durruti en la Revolución Española”.