jueves, 22 de octubre de 2009

Liberada Mairim y su novio. Faltan los otros compas…



¡Victoria popular!. Finalmente ha sido liberada Mairim; la liberaron ayer; a ella y a su novio Octavio Toledo, después de casi un mes de injusta detención, finalmente le fue otorgada la libertad plena y sobreseída la causa.

Pero habría que preguntarse: ¿Y que hay de los otros dos compañeros que aún siguen estando presos siendo tan inocentes como Mairim y que también fueron torturados por la Disip? ¿No son dignos de nuestro apoyo?



Suerte tiene Mairim de ser una luchadora social y militante del PSUV, que por lo menos ha gozado del apoyo de los medios alternativos y de las bases revolucionarias.

Suerte tiene Mairim de ser inocente de los crímenes de los cuales se le había imputado. Pero cabría preguntarse ¿Que quedará para los pobres infelices que habiendo cometido robos caen en manos de estos puercos policiales? ¿Es justo acaso ese trato, ese maltrato? ¿Se justifica acaso para delincuentes? Toda mi sensibilidad humana y anarquista me indican que no. Que mayor crimen comete a diario la sociedad y que la delincuencia se combate no a tiros y batazos, no con alcabalas y cordones policiales, sino con inclusión social; con revolución social.

Sin duda, esos métodos violan todas las timoratas leyes burguesas y los más elementales derechos humanos. Ese no es el procedimiento, ni es la Disip la policía que debería encargarse de esos casos…



Me resulta inmoral, por decir lo menos, la censura de los medios oficiales. Me resulta inmoral la solidaridad automática de ciertos funcionarios del Estado para con la Disip; me resulta inmoral que el canal del Estado, VTV, aún habiendo estado presente en la rueda de prensa dictada por la hermana de Mairim el día Martes 20, aún habiendo sido los más arrogantes en cuanto a lo de mandar a todos a apartarse del ángulo de su pomposa cámara, no hayan sido capaces de transmitir nada, ni una sola imagen de una rueda de prensa que lo que estuvo es cargada de pasión y conciencia revolucionaria y donde se dejaba en claro, casi hasta el hastío, que no se trataba de una campaña contra la revolución bolivariana, sino de todo lo contrario, una lucha precisamente en su defensa y profundización.

El caso de Mairim no se puede silenciar ni obviar, eso sería traicionar los postulados de nuestra revolución. Es por eso que son los movimientos sociales revolucionarios y los medios comunitarios, libres y alternativos los que seguiremos dando la pelea contra el silencio…



La tortura debe ser desterrada definitivamente de nuestra sociedad.

La Disip y sus oscuras prácticas deben desaparecer ante la luz de una sociedad realmente socialista. Que esa institución y sus viejas prácticas puntofijistas solo subsistan en los libros de historia; Parafraseando a Bartolomé Vanzetti: que la Disip y sus huesos sean polvo dispersado por el tiempo, que vuestras leyes, vuestras instituciones y vuestro falso dios sean solo un vago recuerdo de un tiempo maldito en que el hombre era el lobo del hombre…

Ayer liberaron a Mairim y a Octavio Toledo. Aun falta liberar a sus otros dos compañeros.



Aun faltan el resto de los prisioneros de todas las cárceles, aún falta liberar a toda la humanidad, aún prisioneros de esta sociedad del encierro. Algún día, las piquetas del verdadero progreso destruirán los muros de las prisiones, por innecesarios en una sociedad libre y de iguales; Por lo pronto nos conformaríamos con demoler la Disip; como diría Nicola Sacco: “Deberían destruir el edificio y levantar una fábrica o una escuela para enseñar a muchos de los cientos de huérfanos pobres del mundo.”