jueves, 20 de agosto de 2009

Mauricio Torres; que la tierra te sea leve…


Hasta pronto Mauricio Torres

Se nos fue un buen hombre; un camarada luchador, un anarquista revolucionario, un querido pana y un gran hermano…

…nos deja huérfanos…

Se nos va súbitamente, a toda prisa, con la misma prisa con la que vivió, excesiva para tratarse de una persona serena. Quizás tendría que llegar puntualmente a alguna parte, a alguna otra conspiración ¿Quién sabe? Solo sé que se me va un hermano tan súbitamente como llegó a mi vida:

Un día alguien me llama: Aló, Luis?; Soy Mauricio Torres, un compañero anarquista. Mi alegría fue inmediata, los libertarios de corazón son escasos por estas tierras y siempre es extremadamente grato conocer a un camarada de ideas. El Compañero Floreal Castilla le había dado mi teléfono, cosa que siempre le agradeceré…



Pautamos un encuentro, para lo cual insistió en que tuviésemos una puntualidad extrema y con la que cumplió con una cabalidad espeluznante. Esa puntualidad que lo caracterizó de allí en adelante cada vez que lo vi; esa disciplina cronométrica a la cual llamaba “puntualidad anarquista…” “…indispensable para las operaciones…”

Cuando lo conocí, lo primero que me sorprendió fue su camisa floreada, su entusiasmo contagioso, su mirada de niño y su sabiduría de anciano…

El verdadero anarquista tropical, fue imposible no hacerse pana de este personaje y comenzar a conspirar de inmediato. Tenía el ánimo adolescente del que hace algo revoltoso por primera vez; aún cuando luego supe que no era así…

Conocerlo, conocer sus afinidades y camaradas e irme enterando de todas esas historias y anécdotas combativas que con ellos compartía, fue encontrarme frente a frente no solo con toda nuestra historia de luchas, sino también, con el más puro realismo mágico latinoamericano…

Esas pequeñas historias, muchas veces increíbles, que subyacen bajo la sombra de la “historia oficial” pero que son las que realmente arman el rompe cabezas y mueven sus oxidados engranajes…

Tuve la impresión de encontrarme con la versión tropical, revolucionaria y anarquista de ese mítico personaje de películas, ese que es partícipe de todos los momentos históricos camuflado entre la multitud, aquel que nos cuenta la historia desde sus grietas y a las espaldas de las figuras “sobresalientes”; ese recurso hollywoodense hecho pana libertario y materializado ante mis ojos; eso, sus risotadas y su verborrea, eso era Mauricio Torres…

Impresionante conocedor del Marxismo y del Anarquismo, consigo se lleva un mar de conocimiento teórico; también se lleva la biblioteca de babel hecha vivencias revolucionarias y la biblioteca de Alejandría vuelta episodios sincronísticos, improbables y de absoluto realismo mágico…



Partícipe invisible de todas nuestras luchas, Activó en los momentos más radicales de muchos de los partidos políticos y grupos más radicales de la historia revolucionaria venezolana (Bandera Roja, Causa R, MDD, etc), llegando a fundar algunos de ellos. De su revoltoso paseo por estos partidos y grupos sé que otros compañeros podrán hablar mejor, pues mi atención y mi intuición se volcan siempre al anarquismo. Sé que junto con otro compañero escapa milagrosamente de una de esas famosas masacres de los ochenta, por falta de dinero para pagar el pasaje y asistir al encuentro.



De las miles de luchas en las que participó, sé que en 1984 ya caminaba por la senda libertaria, cuando pasa a formar parte del CAL (Colectivo Autogestionario Libertario); los primeros editores de EL Libertario.



Precursor invisible del anarco-punk en Venezuela, fue de alguna forma influencia teórica de “Chuo” (probablemente el primer venezolano en escribir una canción anarquista) en los tiempos de “motín urbano” (1982-????) ; iniciándose así la etapa del punk político en Venezuela. En ese entonces tuvo que enfrentar la resistencia de los prejuicios de la ortodoxia del CAL que nunca vieron en el punk esa potencialidad revolucionaria y divulgativa beneficiosa para el anarquismo, que ahora, cuando el punk es más una moda del mass media que genuina rebeldía juvenil, pareciese ser irónicamente el único pilar y cantera de sus nietos anarco-liberales de EL Libertario-95…

Más dado a la acción que a formar parte de nostálgicos clubes de historia, sé que por esos años, junto con otros camaradas, comete el único acto de anarquismo expropiador que ha ocurrido en Venezuela. Nuestro anarquista novato pone al servicio de la revolución una pequeña imprenta “recuperada revolucionariamente” de la facultad de Farmacia de la UCV.

También sé que comete el único acto de “devolución voluntaria del anarquismo expropiador” que jamás haya ocurrido en el planeta. Pues tal fue el reclamo moral de los “veteranos” de la guerra civil española y de los grandes filósofos que hacían vida en el CAL para con estos impetuosos jóvenes libertarios, que el joven Mauricio y sus compañeros montaron otra operación para devolver clandestinamente la imprenta sustraída. Sin duda estos venerables anarquistas españoles ya estaban cansados de huir y luchar, sin duda temerosos de posibles reprimendas y quizás hasta temerosos también de hacer la revolución, preferían solo hablar de esta y de las hazañas pretéritas de sus paisanos, que ver a venezolanos seguir los pasos de Durruti.

Conectado siempre con la intuición popular, en 1987 (dos años antes del guarenazo-caracazo) Mauricio se encuentra formando parte de un movimiento llamado “Brigadas de Saqueo”;



En 1988 está entre los fundadores de la segunda etapa de El Libertario; bajo el colectivo Ezequiel Zamora, encontrándose junto con Salom Mesa y Floreal Castilla, entre los iniciadores invisibles de ese torbellino que ya es hoy el rescate de nuestra identidad y la reivindicación de los luchadores de la causa de los hijos del pueblo; Al encontrarse estos rescatando la figura de Zamora, hoy eje fundamental de la revolución Bolivariana, y dándole su justa relevancia y dimensión libertaria.




En 1992 participa en la parte civil del alzamiento cívico-militar del 27N. Y en 1994, estando el camarada Chávez aún preso, Mauricio Torres ya se encontraba entre los que impulsaban el llamado a cerrar el congreso y a realizar una constituyente…









La Venezuela Bolivariana lo encuentra escribiendo “manuales de cooperativismo” y folletos divulgativos teóricos como “el socialismo según Marx”, dictando talleres, participando en asambleas, impulsando el poder popular.

Sobreviviente de tantas luchas, se nos va de la manera más repentina.

Pero se marcha luchando. Mauricio se nos va siendo motor fundamental para una corriente libertaria en el PSUV, promoviendo el boletín mensual “el Fuego Sagrado”, fundando un nuevo periódico anarquista: “Emancipación” editado por los “Comunerxs Libertarixs”, colectivo formado por compañeros de todas las generaciones del anarquismo venezolano y que solo fue posible articular gracias a su persona.

Nos deja en el aire, con miles de proyectos inconclusos que apenas y comenzaban a tomar vuelo, nos deja en el vacío, nos deja un gran vacío. Súbitamente nos arranca el piso, así que solo nos queda volar; Pues también nos deja las ganas de continuar y su ánimo de lucha, nos deja su legado histórico; un presente lleno de posibilidades, toda una historia pasada por escribirse y una historia futura por forjar…

Compañero Mauricio Torres; que la tierra te sea leve…