martes, 10 de abril de 2007

LO QUE SÉ


No creo que los anarquistas que simpatizamos con el proceso bolivariano seamos seres perfectos, sin vicios, pletóricos de virtudes ni arquetipos del “hombre nuevo libertario”.

Lo único que sé es que no seguimos ningún Dogma. Y si alguien ha convertido al Anarquismo en algún dogma pues sencillamente lo rechazamos.

Lo único que sé es que estamos profundamente arrechos porque un grupúsculo de pendejos autodenominados “anarquistas” se han puesto al lado de la derecha venezolana. ¿Quiénes han sido los responsables de esta desviación? Ni lo sé ni me interesa saberlo.

También sé que estamos de acuerdo en que debemos reinterpretar el Socialismo Libertario a partir de nuestra realidad venezolana. A partir de nuestra realidad de la periferia.

Tengo la leve impresión que el modelo de organización anarquista uruguayo (FAU) -50 años en la brega- nos puede servir de guía para entender cómo debemos organizarnos en tanto socialistas y libertarios. Sin embargo, asimismo pienso que no se trata de copiar modelos de otras latitudes y de otras idiosincrasias sino parir nuestro propio modelo organizativo desde nuestro pueblo.



Cada uno de nosotros tiene sus propias lecturas y su propia praxis. Tanto las lecturas como las experiencias deben inspirarnos pero no podemos imponerlas al resto del colectivo de los anarquistas que simpatizamos con el proceso bolivariano.

Nuestro objetivo, sin embargo, debe estar claro: apostamos a la construcción del Poder Popular entendido como el Poder en manos de los de abajo o de sus voceros, siempre que estos últimos sean revocables por las asambleas populares y rotativos en su vocería.

Un Poder Popular que apuesta, a su vez, por relaciones sociales libertarias y formas organizativas autogestionadas en todas las actividades que las mujeres y los hombres llevan a cabo para edificar la riqueza social.

No somos ilusos ni negamos los errores y los vicios del proceso bolivariano. Pero tampoco la crítica de los mismos y las formas para combatirlos pueden conducirnos a ubicarnos del lado de la derecha. Ni al lado de la burocracia chavista. Ni tan calvo ni con dos pelucas.

Estamos en la vía de construir una sociedad no capitalista donde el Poder está repartido entre todas las comunidades de la patria.

De lo demás no sé nada.-



Floreal Castilla.-
Venezuela, 9 de abril de 2007.-